El aprendizaje es un proceso complejo, concebido desde la perspectiva de Ausubel, plantea que el aprendizaje del alumno depende de la estructura cognitiva previa que se relaciona con la nueva información; el aprendizaje significativo ocurre cuando una nueva información “se conecta” con un concepto relevante, preexistente en la estructura cognitiva del alumno. Es importante considerar lo que el alumno ya sabe, de tal manera que establezca una relación con aquello que debe aprender.
Ausubel propone dos tipos de aprendizajes:
Aprendizaje por recepción y aprendizaje por descubrimiento; el primero tiene que ver cuando el estudiante incorpora en su cerebro conceptos, contenidos previamente establecidos, el segundo es mucho más significativo, ya que el aprendizaje se desarrolla mediante la propia experiencia; el alumno elabora su conocimiento antes de incorporarlo en su sistema cognitivo.
El aprendizaje significativo ocurre cuando el alumno ha asimilado el conocimiento, es decir, cuando lo ha comprendido, lo ha reflexionado, y lo puede asociar con problemas de la vida real. Como docentes debemos emplear diferentes estrategias de enseñanza, es decir, utilizar todos los recursos, procedimientos para promover el aprendizaje significativo.
El maestro debe proveer las herramientas físicas o psicológicas que supone que el estudiante necesita, pero la consecuencia de esta acción fundada en tal suposición puede resultar muy azarosa, ya que bien puede el estudiante estar necesitando herramientas muy distintas de las que el maestro supone. Mucho ganaría la práctica educativa si el maestro se preocupara por escuchar al estudiante y por responder lo más cerca posible a las necesidades cognoscitivas del estudiante.
Para que el aprendizaje sea poco o muy significativo para el estudiante, no depende básicamente: del maestro, de los contenidos curriculares, del material didáctico utilizado, de las estrategias didácticas, de la institución, de las condiciones del entorno; depende principalmente del interés de estudiante por aprender. Si el alumno no tiene interés por aprender, por más que hagamos como docentes no se logrará el aprendizaje.
El aprendizaje no es trivial y no se puede medir en base a simples preguntas. Es algo más complejo; el aprendizaje de ningún modo es procedente de medirse en base a una escala numérica; simplemente es el análisis y estudio de lo que el educando es apto al resolver problemas de su vida diaria. A esto es a lo que realmente se refiere la educación basada en competencias.
Maestro Javier. Dejando a un lado teorías, conceptos, estudios y demás, considero que lo básico en el aprendizaje lo anotas cuando escribes DEPENDE PRINCIPALMENTE DEL INTERÉS DEL ESTUDIANTE POR APRENDER. En ocasiones, para paliar la falta de infraestructura de una escuela he escuchado “La escuela la hacen los alumnos, no el edificio, ni el equipo ni los muebles”. Algo habrá de razón. Sin embargo en la vida real requerimos que ese estudiante conozca ya algo de lo que le estemos hablando y eso lo sabremos no con preguntas sobre teoría o ejercicios desarrollados en el aula o en casa, sino, como dices, dedicando tiempo a escucharlo, acercándonos a él. Saludos.
ResponderEliminarHola Javier. Es muy interesante lo que mencionas, es por eso que como docentes necesitamos conocer el contexto, así como al "recibir" un nuevo grupo los saberes con los que cuenta; para de esta manera lograr un aprendizaje significativo cuando el dicente adquiera nuevos conocimientos.
ResponderEliminarEsto como mencionas no puede medirse, es mas bien un proceso de evaluación, lo que requerimos aplicar, sobre todo hablando de competencias.
Cuidate. Bye,bye.